Ídolos Rotos

Francamente, ya casi no tengo ganas de escribir de Venezuela porque me duele hablar de un país - mi país, tu país - cuya luz se desvanece cada día más. Herrera Luque siempre tuvo razón: este es un país de locos. Hay hambre en las calles y colas de sobra en los mercados, pero, como el propio ganado, los venezolanos hacemos las colas sin levantar la voz. Que no comparemos a los venezolanos con los cubanos, dicen varias personas. Lamento informarles que ya el venezolano no piensa como en los tiempos de la Venezuela Saudita. Aquí pasó el síndrome de la rana en la olla: si una rana se mete en una olla y el agua es extremadamente caliente, la rana se saldrá. Pero si la rana se mete y el agua está aceptable pero siendo calentada lentamente, esta se quedará a medida que muere por el calor sin darse cuenta. Aquí nos metieron el castrocomunismo disimuladamente (y ni tanto). 

FINIS PATRIAE - Fin de la Patria

FINIS PATRIAE - Fin de la Patria

Ayer, Farmatodo - la cadena de farmacias más grande de Venezuela - fue intervenida por el gobierno y sus dirigentes fueron arrestados por lidiar la imaginada "guerra económica". Ahora, nuestro Stalin tropical anunció que iba a incluir a Farmatodo en la Misión Alimentación; suerte de proyecto fallido del gobierno para alimentar a los pobres. ¿Que quiere decir esto? Que probablemente Farmatodo pasará a ser otra empresa quebrada del gobierno: una de cientos de empresas expropiados. Nuestro estado es un monstruo empresarial, un sultán corrupto con odaliscas robadas de otros dueños, que no puede soportar su propia indigestión tras devorar todo lo que encuentra a su paso. ¿Que me hace pensar esto? Que pronto el estado vendrá por nuestras empresas, nuestras casas, nuestros carros, nuestros colegios, nuestras vidas. Que viviremos un Dr. Zhivago tropical, que repetiremos esas historias de la cercana que Cuba que alguna vez nos parecieron tan lejanas. 

Recuerdo cuando, en la primera parte de los 2000s, los venezolanos decían que nos viéramos en el espejo de Cuba. Ahora Argentina, y hasta España con Podemos, nos han vuelto su Cuba. Argenzuela es una versión moderna de Cubazuela, solo que en la más nueva Venezuela es el opresor y no la víctima. ¿Como se sentirán nuestros abuelos? Ellos vieron como vencimos a los cubanos en los 60s, como Rómulo Betancourt le indicó a Fidel Castro que Venezuela no necesitaba libertadores - que los paría. Ahora nos han tomado. Décadas y una guerra fría después.

Y va más allá de la cubanización. Las nuevas leyes, inconstitucionalmente aprobadas (es que la constitución es un librito bien bonito que sirve solo para decorar), son simplemente perturbadoras. Son totalmente orwellianas y neuróticas. La pena de muerte ahora es legal; ¿a quien matarán ahora? Y peor aun, se ha autorizado el uso de armas mortales contra protestas. ¿Democracia, sr Presidente? No, eso se murió hace quince años. 

¿Que me queda por pensar? Oscuridad. Compulsión-obsesión-fobia. Delirio. Esto no puede ser real. Pero lo es. Ya mis esperanzas de cambio son mínimas, ya no me siento seguro de escapar de este desastre. El país se lo ha devorado la desgracia. Venezuela ya no existe. Solo barbaridad. 

FINIS PATRIAE.

- FOTOhttp://walsrya.deviantart.com/art/Venus-de-Milo-171953275