Miss Venezuela 2015: Se mudó a un salón de fiestas residencial.

1.       Miss Venezuela 2015: Salón de fiestas de Residencias Kentucky, Calle El Samán, Colinas de Bello Monte.

           El Miss Venezuela de este año fue balurdo a secas. No balurdo y estrafalario como el del año pasado. Secamente balurdo, incapaz de satisfacer ese placer masoquista que sentimos al ver algo extremadamente chabacano y grotescamente estrafalario. La falta de presupuesto convirtió el concurso en algún tipo de show escolar en el salón de fiesta del edificio Residencias Kentucky en Colinas de Bello Monte, que ahora es la nueva sede oficial. La junta de Venevisión se reunió y decidieron, debido al desmadre económico que vivimos, que este año además de poner la nueva sede en las Residencias Kentucky no habría musical de Osmel, vestidos ridículos para las concursantes o un show musical barato levemente inspirado en las Angels de Victoria’s Secret. Las cámaras con las que se grabó el programa fueron intencionalmente usadas para darle un toque vintage de 1995. El jurado se armó poniendo nombres a la zar en una lotería y Osmel fue vetado de hablar durante todo el concurso, dejándonos a un alma muda con el arco del triunfado tejido en su chaqueta.

2.       Joropo zuliano.

               Un Miss Venezuela no puede estar completo si no se incluyen shows lo suficientemente ridículos como para hacernos sangrar por los ojos. El primero fue la típica rutina de “cualquiera de nosotras podría ganar”, reliquia prehistórica de la Cuarta República, donde hubo una temática inspirada en la prostitución europea del siglo XIX y los cabarets de mala muerte anteriores a la Primera Guerra Mundial (Saliéndome del tono burlón: creo que aquellos bailes tan lascivos que hicieron en la presentación son sumamente denigrantes a las mujeres, mostrándolas como objetos sexuales). El show incluyó además bailarines vestidos de… ¿mexicanos? ¿Guardias Reales? ¿Liberace?

                Posteriormente se pudo apreciar la tan esperada ronda de trajes de baños donde las hermosas señoritas modelaron un maravilloso aparato de tortura medieval en el cuello y copias de zapatos Louboutin mientras el cantante Benevides (¿ese no era un rey de la Biblia?) nos enseñaba sus bailes aprendidos en la escuela de mimos para pelear contra seres invisibles como la Sayona. El fondo de la presentación de Benevi(sion)des fue claramente inspirado en las ilusiones ópticas tan típicas de los shows de Beyoncé, sin lograr el efecto deseado. Los shows continuaron con un joropo traído desde el Zulia (¿?) que incluyó una tocadora de cuatro vestida de los años sesentas, bailarinas en minifalda folclórica (¡La revolución feminista llego a los Llanos!) y una sexóloga cantante (así fue descrita, no lo inventé) pues ¿que sería del Miss Venezuela sin música folclórica chimba?

            Otro show que ha de ser recordado de una noche tan linda como esa, fue el show de los Cadillacs quienes lamentablemente no cantaron su excelso éxito “Chávez, corazón del pueblo” para recordarnos ese bello legado de colas, inseguridad e inflación llena de brillo. La presentación incluyó además bailarinas vestidas de sirvientas “sexys” (¿o era una mala referencia a Clueless?) que claramente compiten con las strippers que hicieron pole dancing en la presentación de Kent y Tony en el 2014. ¡Viva la pachanga venezolana!

3.       Twitter for dummies.

             Me encantó la manera de atraer a los videntes a twittear sobre el concurso: prometiéndoles que una mínima imagen de su rostro saldría dos segundos en pantalla. Y tuvo buen resultado.

4.       Novias fantasmas, Elsa de Frozen, Madonna y un Plumero Humano.

              La ronda de vestidos fue menos estrafalaria que en 2014 y se pudo ver a una cantidad de concursantes usar vestidos casi idénticos que los de otras concursantes: los powersuits anteriores al Viernes Negro que están en el closet de tu mamá fueron sumamente usados este año junto a plumeros humanos, axilas al aire, vidrios de seguridad puestos en los muros de las casas revistiendo el vestido y cristales árticos (¿?). Miss Barinas no pudo caminar por lo apretado de su vestido mientras que Miss Bolívar desfiló un vestido prestado por el estudio que hizo el video de Material Girl en 1985. Miss Distrito Capital se inspiró en los mitos del país y se vistió de novia fantasma. El vestido de Frozen de Miss Falcón, quien entró caminando como una malandra, fue descrito como de “chiffon surinamés, tejido con pelo de unicornio pigmeo mongol y diamantes extraídos de la espalda de una rana hada de las cuevas arcoíris”. Miss Nueva Esparta fue vestida de Poseidón mientras que Miss Sucre prefirió ir de plumero gigante. Miss Trujillo mostró su bata de baño morado con la que después trapeó el suelo. Miss Bachaqueo se vio ausente en esta sección.

5.       Traki, for those who feel young!

         Las publicidades entre los segmentos fueron encantadoramente raras. Se pudo ver una cantidad infinita de marcas de zapatos robándose canciones americanas, la peluquería de Jesus Morales prometiéndote hacerte sentir en Nueva York o Paris con una estética Bendecida y Afortunada chic y Traki presumiendo su nueva imagen: Osmel Sousa, quien es el nuevo boom de la cultura pop de Venezuela. (Traki, for those who feel young!).

6.       Celia Cruz y su puercoespín (¿O era Mirla Castellanos?)

                El jurado de este año estuvo conformado por el tan nombrado George Wittels, Bob Abreu, la primerísima Mirla Castellanos vestida de Celia Cruz con un puercoespín en la cabeza (¿o era Dragon Ball Z?) y un montón de celebridades que no conozco porque mi generación no vio la televisión nacional de antaño y no ve la de ahora porque es un total desastre dantesco.

7.       Maite regresó (de 1986)

              La segunda venida de la infaltable Maite Delgado fue recibida por un show con bailarines en flux que seguramente diseñó Osmel. Maite liberó su típica voz grave y mandibuleada estilo Laura Perez, como si se burlara de ella misma, y evocó de esta manera a Maite Delado del Miss Chocozuela. Maite, último líder político de la Cuarta República, representa la única muestra de grandeza del concurso al cual fue condenada por siempre a animarlo inclusive “hasta después que sea más chabacano que todo show en la televisión” por una bruja santera en 1986 cuando era un show de La High Society C.A. Se dice que aun pregunta si vas a votar por COPEI o AD. 

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             Para terminar les dejo un vídeo del Miss Venezuela 1997, que tuvo un racimo de celebridades, elefantes y tigres reales, una producción y visuales increíbles y muchas cosas más que el Miss Venezuela 2015 ni sueña en tener. La transformación sucedida en estos dieciocho años (mis dieciocho años de vida) equivale a pasar de lámparas de cristal a bombillos y de muebles franceses a sillas de plástico.

Oh, 1997.