Carta a Lilian Tintori

Estimada señora Lilian Tintori de López, no puedo explicar el desagrado que sentí al leer sus palabras expresadas en el diario panameño La Prensa:

¿Ha sido peor Nicolás Maduro que Hugo Chávez?

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Él nunca hubiese hecho lo que está haciendo Maduro. Maduro no es Chávez. Y Maduro rompió con el legado que le dejó Chávez. Y ese es el descontento que tenemos todos los venezolanos. Los chavistas no me puedo imaginar el dolor que pueden sentir. Y los que no somos chavistas, pues también sentimos una gran frustración porque el legado no lo continuó. Mas bien en un año el país se ha destrozado muchos más que los últimos 15 años. Veníamos mal, pero ahora estamos peor que nunca.

¿Qué legado le reconoce usted a Hugo Chávez?

Su liderazgo. Su manera de hablar, nunca encarceló, nunca tuvimos presos políticos. Solo el hecho puntual e histórico del 11 de abril [de 2002, cuando se produjo un breve golpe de Estado que sacó del poder por una horas a Chávez], que llevó a la cárcel a Iván Simonovis. Ese fue el único grupo pero no hubo líderes políticos presos, no hubo alcaldes presos, no vimos nunca una represión en las calles como las que vimos este último año.

Lo que yo le puedo reconocer a los líderes políticos es el respeto y la defensa de los derechos humanos. Y eso hoy no existe en Venezuela.

Señora Tintori, indudablemente su marido es un preso político, víctima de una dictadura. No vengo a desacreditar el trabajo que usted ha hecho por conseguir libertad y justicia por Leopoldo López (y por el país) ni mucho menos a participar en aquel festín de politiquería que ha convertido a la oposición en una serie de bandos enemigos. El verdadero daño lo está haciendo usted con aquellas palabras. Me siento ofendido como venezolano al leer aquellas palabras populistas - y hasta rídiculas - en las que usted trata de mostrar a un caudillo moderno como un gran líder que dejó un legado más allá de colas por comida o 25,000 muertes por año. Usted y yo lo sabemos muy bien: Maduro no es el causante de este caos, el causante es Hugo Chávez – aquel mismísimo "padre de la patria" que inhabilitó a su esposo.  

El legado de Chavéz

El legado de Chavéz

¿Por donde inicio, señora Tintori? Maduro no ha roto ningún legado de Chávez, solo ha continuado la misma desgracia en la que hemos vivido desde 1999, y si lo hizo; le puedo asegurar que esa no es la razón de mi disgusto: llevo disgustado quince años. Disgustado por el daño que hizo un dictador socialista cuyo legado, usted dice, hay que continuar. ¡Ojala Maduro hubiese roto su legado! ¡No estaríamos en esta porquería! Chávez creó todo el aparato económico que ha dado lugar a la crisis en la que vivimos, usted sabe muy bien que había escasez antes de Maduro y que esto le explotaría al Comandante tarde o temprano. Es más, Maduro es una víctima más de Chávez, pagando las consecuencias de lo que logró el líder de la peor revolución en la historia de este país. Que no se lo olvide a nadie, esto es culpa de Hugo Chávez y este es su legado.

Señora Tintori, me parece inmoral el hecho que usted niegue la existencia de presos políticos más allá de los involucrados en los eventos del 2002. Debe ser que Capriles y la jueza Afiuni son ilusiones colectivas. ¿No hubo represión? Solo los muertos civiles del 11 de abril del 2002, los ataques al movimiento estudiantil, la inhabilitación de su marido o el cierre de RCTV. Capaz la gente en este país tiene memoria de pez y se les olvidó los presos y todo el desastre que Chávez hizo en quince años.  A dos años de su partida, aun siento que estuviese vivo: pisándome y tratando de acabar con mi juventud. Chávez no era un líder, señora Tintori, Chávez era un asesino de países.

Para terminar, quisiera pedirle que si va a actuar como una lideresa política no haga el papel de Eva Perón: le pido que deje el populismo a un lado y sea responsable porque sus palabras hacen más daño del que puede imaginar. Usted sabe la verdad de Chávez y de estos quince años, por favor no pisotee la memoria de los cientos de miles de venezolanos muertos bajo su gobierno y de los millones afectados por su política macabra y enfermiza. No trate de ganar popularidad usando la imagen de un hombre hecho dios que aun es adorado por millones de personas. Sea honesta y no cometa el error de miles de políticos venezolanos anteriores a usted. Le pido que se vea en el reflejo de Rafael Caldera, quien – tratando de ganar popularidad – apoyó a los golpistas de 1992 en plena cadena nacional y por este acto irresponsable y lleno de deseos de poder acabó con el sistema democrático que el mismo había creado. Pareciese no haber cambio en la mentalidad de los políticos de este país. No sea irresponsable y piense en Venezuela, no en las ansías de poder; las consecuencias podrían ser mucho peores de lo que usted imagina.

Saludos cordiales,

Un venezolano molesto más. 

 

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