Un District 12 Criollo

Las calles militarizadas del estado occidental. 

Las calles militarizadas del estado occidental. 

Venezuela es un país "Caracacéntrico". Todos los venezolanos han oído comentarios esnobistas sobre Caracas al menos una vez en sus vidas. Fue conocida como "La Sucursal del Cielo" durante el siglo XX y causó el famoso dicho venezolano "Caracas y el resto es monte y culebras". Esta ciudad ha sido la protagonista nacional del colectivo consciente... Hasta ahora. 

Venezuela es como Panem de Los Juegos del Hambre. Cuba es El Capitolio, los estados son los distritos y el Táchira (Un estado del oeste) es nuestra versión criolla del Distrito 12. En Aquel "Wild West", el pueblo protesta fervorosamente y con más cólera que en las calles rodeadas de colosales edificios y palmeras en Caracas o de cualquier otro lugar del país. En aquel estado, es donde se inició todo.

La primera protesta del año fue en Caracas, pero las primeras en hacerse notar fueron en una universidad tachirense. De aquí se desató una serie de focos de protestas en el interior del país que llegaron hasta Caracas el 12 de febrero. Lamentablemente, el admirable pueblo del Táchira esta siendo reprimido más que el resto de los venezolanos. 


Como un vórtice en el espacio y tiempo digno de las novelas de Philip Dick, Venezuela pareciera haberse convertido en una versión menos violenta y sanguinaria de la Francia de 1789. Las fuerzas de Su Majestad, Nicolás Maduro, se han enfocado en una macabra represión en el estado Tachira recientemente. Los reportes llegan por Twitter, hablando de esta invasión militar iniciada en la madrugada de hoy. Las noticias quitan el aliento. 

La situación es un toque de queda de facto. Gente corriendo por calles oscuras, escapando de tanquetas acorazadas. Calles coloniales que emanan, entre los techos de las casas mantuanas, nubes de bombas lacrimógenas. Bandas de cientos de motorizados recorriendo las calles, persiguiendo, y aterrorizando. Aeropuertos civiles donde se aterrizan más tropas. Calles vacías. 


Los reportes que más figuran son los de como la Guardia Nacional y las milicias motorizadas disparan contra los edificios y casas. Los vidrios se rompen y las bombas lacrimógenas inundan a los apartamentos civiles. Inclusive, se han reportado saqueos totales a las casas y estudiantes muertos.

Una mujer herida por la represión. 

Una mujer herida por la represión. 

Estos brutales gorilas cuasi-humanos han, además, creado una nueva manera de atacar al pueblo. En vez de balas, disparan canicas. De esta manera las esferas impactan en la suave carne humana y la atraviesan: creando circulares y profundos orificios rojos entre la carne e hiriendo brutalmente a hombres y mujeres. 


El Tachira no caerá ante los abusos de la elite colonial cubana y sus lacayos. Mientras reprimen a aquel honorable estado y aplastan a sus habitantes, los estudiantes en Chacao (Caracas) han destruido varios vehículos violentos de las fuerzas armadas y el resto de país sigue en la lucha por un cambio. El pueblo tachirense tiene el apoyo de toda Venezuela y no se rendirá. 

¡Viva el Táchira!